Lo único bueno de la moda del gin-tonic es que trae consigo la rodaja de pepino. Chévere. Aunque las camareras de ahora no atinen a darle gusto al pepino, no lo trabajen y resulte insípido, sin la fuerza característica que tiene que tener este producto cucurbitáceo cuando es usado por unas manos femeninas en las debidas condiciones, con el ritmo preciso y en el lugar adecuado. Y entonces te sabe a gloria bendita. Le da cuerpo al gin-tonic, no sé si me explico, señorita, o le hago un plano de dónde están los aseos.
26 de mayo de 2013
Fetichismos
Lo único bueno de la moda del gin-tonic es que trae consigo la rodaja de pepino. Chévere. Aunque las camareras de ahora no atinen a darle gusto al pepino, no lo trabajen y resulte insípido, sin la fuerza característica que tiene que tener este producto cucurbitáceo cuando es usado por unas manos femeninas en las debidas condiciones, con el ritmo preciso y en el lugar adecuado. Y entonces te sabe a gloria bendita. Le da cuerpo al gin-tonic, no sé si me explico, señorita, o le hago un plano de dónde están los aseos.
25 de mayo de 2013
Son hijoputas, no lo dudes
El pepero González Pons ha llamado «hijos de puta» a los maltratadores, a los machistas que ya han asesinado a 4 mujeres en sólo unos días y el PSOE se lo ha recriminado porque ofende a la mujer, a las putas. Que delicados son estos socialistas, con miriñaque intelectual. Pues para mí que el de la derecha se ha quedado corto. Son más que hijoputas porque la RAE también admite hijo de puta como mala persona y no como hijo de una puta. 1. m. y f. vulg. Mala persona. U. c. insulto.
Y son algo más que malas personas. Son hijoputas, y yo me entiendo. O como se dice por ahí: su madre será una santa, pero ellos son unos hijos de puta. Son cobardes machistas con complejo de inferioridad ante una mujer que suele valer mucho más que ellos. Má inteligente.
Los celos en las mujeres son por orgullo (me ofendes al ponerme a la altura de otra), pero en los hombres son por complejo de inferioridad cuando comprenden que la mujer es más lista que ellos y vale mucho más que ellos. Y no lo pueden tolerar porque en la mayor parte de los casos han recibido una educación machista de sus propias madres (o padres). O algo parecido.
19 de mayo de 2013
Algun@s
«¿Por qué nos enamoramos de los canallas aun sabiendo que nos van a hacer sufrir?», se pregunta una chica en un foro de ‘enfemenino.com’. «No sé, nunca me casaría con un canalla» -le responde otra-, «pero todas o casi todas, nos hemos sentido atraídas por un espécimen así».
Y puede ser, es probable, pero los expertos nos aclaran que algunas chicas (algunas), desprecian en el subconsciente a los tíos a los que pueden gobernar y buscan al canalla que no pueden dominar; el que no las llama, el que no las busca, el que salta por la mañana de la cama y se despide sin quedar de nuevo y sin dejar un teléfono.
«Ya nos veremos, princesa», es la táctica infalible para tenerlas en la palma de la mano bebiendo vientos y soplando gárgaras. Comprobado clínicamente. También se puede comprobar clínicamente (con una colonoscopia), como Mariano Rajoy ha incumplido su programa electoral. La derecha baja los impuestos nada más auparse al poder y la izquierda los sube. Consta en el cartapacio parvulario de la instrucción política.
Y puede ser, es probable, pero los expertos nos aclaran que algunas chicas (algunas), desprecian en el subconsciente a los tíos a los que pueden gobernar y buscan al canalla que no pueden dominar; el que no las llama, el que no las busca, el que salta por la mañana de la cama y se despide sin quedar de nuevo y sin dejar un teléfono.
«Ya nos veremos, princesa», es la táctica infalible para tenerlas en la palma de la mano bebiendo vientos y soplando gárgaras. Comprobado clínicamente. También se puede comprobar clínicamente (con una colonoscopia), como Mariano Rajoy ha incumplido su programa electoral. La derecha baja los impuestos nada más auparse al poder y la izquierda los sube. Consta en el cartapacio parvulario de la instrucción política.
17 de mayo de 2013
Qué poco dura la alegría en la casa del pobre
El banquero Miguel Blesa ha salido de la cárcel, como era de prever, tras pagar la fianza de 2,5 millones de euros (415 millones de pesetas). No ha durado ni un día. Ahora podrá casarse con su novia, Gema Gámez Pérez, 26 años más joven que él (66), suponiendo que el juez no le haya retirado el pasaporte porque pensaban ir de viaje de novios a Miami. Raro es que no vayan a Cancún. Y nosotros que nos habíamos alegrado del mal ajeno, semos pérfidos, nos hemos visto con el gozo en un pozo. Qué poco dura la alegría en la casa del pobre. Eso es cosa de ricos, verdad usted.
12 de mayo de 2013
Privado
Aunque no sea de la realeza porque no todos somos urdargarines que se han agenciado una ‘Barbie princesa’ en un sorteo de chocolatinas Nóos. Una infanta a la que la Justicia ha salvado de ser imputada en los enjuagues de su marido, que también anda implicado en unos «escarceos infieles» que el juez ha evitado que se pregonen pues ha prohibido publicar los correos íntimos del duque. Normal.
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