Antonio F. Marín

5 de febrero de 2016

Telepatía

Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía, creo que escribió Shakespeare en Hamlet (Chespir para los amigos). Creo que fue ahí porque no estoy seguro, así que me callo porque hace años que leí la novela y además no tengo ganas de comprobarlo. Son las 05.55 de la madrugada y acabo de levantarme. Y no sé a qué viene esto, pero viene. A veces te vienen cosas a la cabeza que no sabes por qué y entonces te levantas y las escribes. No es inspiración: la inspiración no existe. Lo que sí existen son los arrebatos.

Y además acabo de descubrir en el silencio de la noche y en una radio extranjera una música que no conocía y me ha gustado. Veo en el Aimp el grupo y el nombre de la canción y descubro que es "Together" de The Raconteurs; un grupo americano  del que no conocía nada. La ignorancia es supina. Son muy buenos.  Y me pongo a investigar The Raconteurs y a bajarme de The Pirata Bay sus torrents, sus canciones y descubro cosas como esta: Por ejemplo esta otra: You Don't Understand Me Lyrics. O esta otra: The switch and the spur (el bajo es buenísimo, casi 

4 de febrero de 2016

Hoy nada...más

Me gusta la noche,  vivir la noche y no me refiero a salir por ahí buscando a tientas  lo que no sabes qué buscas, colgado de la brocha del alcohol en rama, sino vivirla con sosiego, como si anduvieras de puntillas por la ciudad para no resquebrajar el silencio. Si pones la música bajita, oyes como una mosca se posa sobre el vibrante bafle.

No se puede oír música de día porque sólo oyes el trombón y el ruido del asfalto con una rodaja de dióxido de carbono, del tubo de escapa de gente que va de un lugar a otro porque sí, porque les toca, porque tienen que hacer eso tan importante de vivir, cagar, follar, reproducirse y comprarse una cama mejor en la que descansar más para trabajar más y comprarse una cama mejor en la que...me repito.

Esto ya lo tengo escrito, aunque no sé dónde. Cuando te repites es mejor dejarlo. Lo tienes ya todo dicho y sobra y sobras. Te vuelves pesado. Pero es que es todo tan insignificante, tan simple, tan previsible y mediocre que te aburres y te pones a escribir. Por ejemplo que ya sabes lo que te van a decir

3 de febrero de 2016

Da igual. Prueba otra vez, fracasa mejor

Ella y su lunar se retiran, a los 50
Cuanto más fracases mejor persona eres porque eso significa que lo has intentado muchas veces, que no te has rendido, que te has levantado tras el fracaso. Lo explicaba mejor Samuel Becket: Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Por eso cuando al solucionar de problemas de Windows 10 te dice que no ha encontrado nada en particular y que si sigues teniéndolos busques la ayuda de un amigo, en vez de mandar a al fundados de Maicrofot a hacer gárgaras, te pones a investigar y lo reparas por ti mismo, como al final hice.

Eso fue ayer, ahora es de noche, no hace frío y mi barren dero de a pie ha sido sustituido por una máquina que resquebraja el silencio, como un escaparte. Me dan ganas de asomarle y decirle que no e alun ice más en mi escaparate, en mi serviola, pero el pobre hombre está currando. Y a las 06.42 de la mañana, que ya tiene mérito.

Colgantes de san Blas
Todavía no ha llegado mi compi madrugador de enfrente, el de la cafetería.  Ayer pasó la procesión de la Candelaria, con más gente que nunca, que titularía un periódico regional. Y con velas. Se conmemora la presentación de Jesucristo en el templo, por eso las madres van con niños. Eso he leído en Internet porque yo de eso no fumo.

Y hoy es san Blas, creo, y  cuando éramos niños nos daban un colgante del santo y pan bendito para que no nos atragantáramos. Supersticiones, muchas, que todavía habitan  en la Iglesia pero que uno ya disculpa, a esta edad, porque si ellos son felices así pues que

2 de febrero de 2016

Se me ha ido la perola

Estoy augusto en casa, solo, a estas horas de la mañana,  madrugándole a la luna como un lunático. ¿Vives solo en una casa tan grande?, me pregunto una vez un ex-amigo. Bueno, es que iba a invitar a una banda de música, pero no me cabían en el pasillo, le contesté perplejo. Pero el silencio  no es sepulcral, que conste, porque desde que he descubierto que en Aimp se pueden escuchar todas las radios en streming (o como se diga, es decir en directo por Internet), me divierto cambiando de radio en radio, y no me llevo ninguna,  porque la mayoría repiten las listas de éxitos y sobre todo, la música que está de moda: el reguetón.

No tengo nada contra los latinos, aunque prefiero a las latinas, pero al igual que no me gusta el flamenco, tampoco me gusta el regueton. Bueno, del flamenco acepto a Camarón y Chiquitete,  algunas cosas, no todas, pero es que estos dos no entran en el flamencos propiamente dicho por soleá. Sobre todo el segundo. Así que me suelo quedar con mi lista de IZAL. Soy un esnob,  sí.

La noticia del día viene de Norteamérica, por una vez no hablan en primera del Gobierno, del posible Gobierno de España,  sino de las elecciones americanas en las que el Pato Donal Trump ha perdido, gracias a Dios. Pero es que el que ha ganado es igual que él pero pistola, con navaja trapera. A Trump le han afeado su memoria en el Paseo de la Fama con una cruz gamada que no hace más que

1 de febrero de 2016

En tránsito hacia Cádiz

Estro es el Ave, creo. No confundir, plis.
Por más guapo que uno sea… aquí el que no se caga se mea. O En este lugar sagrado, donde tanta gente acude, la mujer se pasa el dedo y el hombre se la sacude, etc, etc. Tengo un montón. Y por Internet hay muchas, pero las mías son originales, que conste. Me las curre en muchísimos viajes a Cádiz. También he viajado en avión a Palma (con 10% de descuento por ser residente) y en barco de la Transmediterránea (que ya no existe), pero los aseos ahí son más escrupulosos.

En aquellos viajes de 24 horas, en una jaula de compartimiento en compañía de otros siete viajeros, se aprendía mucho. Bajaba en casi todas las estaciones a reponer fuerzas, es decir, a pedirle al camarero que abriera una botella de Cocacola y le echara un  chorro de ginebra Larios. Es que había prisa y el tren se iba. Me llevaba la botella al tren y así aguantaba al personal que me tocaba, de todo, como en botica y en la vida misma.

En este lugar sagrado donde acude tanta gente, hace fuerza el más cobarde y se caga el más valiente. Ya sé que es una ordinariez escatológica (de escatología fisiológica, no teológica), pero es que el

Mobusi