Antonio F. Marín

26 de enero de 2014

Cruce


El hombre es un cruce entre un cerdo y una mona, según Eugene McCarthy; un científico de la Universidad de Georgia (EEUU). Lo dice la ciencia, que conste, pero a mí también me lo han dicho las chicas, sin ser científicas ni nada. Y todo por dejarle subida la tapa del inodoro para que no tenga que bajarla. O  bajada para que no tenga que subirla. Pequeños detalles para ayudarlas, pero ellas se enfadan. Sobre todo si no te has dado cuenta de que hay ido a la pelu. O por usar su champú cuando estás en su casa. O por no llamarla al día siguiente. Son muy raras. Y exigentes.

Como los nacionalistas catalanes que fueron reino independiente 15 minutos y siguen dando la murga con la amenaza de sus independencias y demás chipirones y parrandas. La Diada o Día de la Patria Catalana, no es más que una Demostración Sindical franquista y hasta el presidente Más tiene a IU como guardia mora porque los comunistas apoyan el referéndum por la independencia de la patria catalana que persigue la derecha nacionalista. Son el tonto necesario de la derecha burguesa como también lo es el obispo Sistach. Pero no lo saben.

19 de enero de 2014

Preguntas

¿Sabes qué día es hoy?, es una de las preguntas que más hacen las chicas y que más molesta a los chicos. Las otras son: ¿por qué tienes que seguir siendo amigo de ella?, ¿con cuantas chicas has estado?, y si me muriera, ¿con cuál de mis amigas te acostarías?

Lo dice Gina Barreca; una profesora de la universidad de Connecticut y autora del libro «Cómo aprendí a dejar de preocuparme por las marcas visibles de las braguitas y conquisté el mundo». Gina no da soluciones pero sí deja claro que si te preguntan «con cual de mis amigas te acostarías si estuviera muerta», debes contestar «con ninguna». Es una pregunta-trampa. Ni se te ocurra decir el nombre de una de ellas o responder «con todas» como hice yo. Y sigo soltero. Son muy intolerantes. Están muertas y quieren seguir controlando tu pilila.

También puedes decirle que lo harías con ella, contigo, amor mío; seguiría haciéndolo contigo porque te amo tanto que no me importará que estés muerta. Iría a verte al panteón con un ramo de crisantemos y te echaría un polvo, aún muerta. Después de todo no iba a notar mucha diferencia porque en la cama tampoco te mueves mucho.

12 de enero de 2014

Golosinas

El profesor Mischel de la Universidad de Stanford realizó un experimento llamado ‘test de Marshmallow’, en el que le entregó a un grupo de niños de 4 años una golosina y les explicó que si soportaban 15 minutos sin cogerla, recibirían otra más de regalo.

El resultado fue que dos de cada tres niños no aguantaron la espera y se comieron la golosina. Sólo un tercio esperó para recibir la otra. Mischel comprobó que aquellos que habían resistido para conseguir dos golosinas, obtuvieron luego mejores notas en la universidad y fueron más felices.

Algo similar parece que ocurre con algunos tíos. Si les aseguras que en 15 minutos podrán echar más de un polvo porque habrá más condones no aguantan y lo echan en el acto. No pueden esperar para ir a la máquina de la esquina. Prefieren echar el polvo apelo que, además, da más gustirrinin.

«Mi coño es mío y hago con él lo que quiero», me ha aclarado alguna amiga feminista. Pues si el coño es tuyo puedes dirigir el tráfico e impedir que entre en él una polla sin casco. Si el coño es tuyo hazte responsable de lo que entra o sale. O contrata un portero de discoteca. Tú misma. Porque a los tíos nos trae cuenta el aborto: «Lo hacemos a pelo que da más gustazo y luego te buscas la vida y abortas».

«Volvemos a la clandestinidad», le reprende la izquierda castiza al nuevo proyecto de ley del aborto. Y no es cierto porque está despenalizado pese a que si nadie toca el feto, éste nace, ergo, tiene vida. Interrumpir la vida ‘porque me sale del coño’ no es ecológico. Y los problemas se resuelven por el principio enseñándole a los tíos a follar. Es que el condón se puede encasquillar, claro, pero si la goma no es de fiar no deberíamos recomendarla para prevenir el SIDA. Y en el supuesto de ‘accidente’ u omisión anticonceptiva, se puede acudir al día siguiente a la farmacia a por la píldora del día después que se vende sin receta.

Pero debe de dar fatiga ir a la botica y se prefiere esperar que para esos ‘semos modelnos’ y abortar es como ‘ponerse tetas’, según la ex-ministra socialista Aído.

En el sexo hay libertad para todos los gustos y puedes dedicarte al ‘cuckold BBC’, ser una ‘hotwife’, practicar el ‘intercambio erotico de poder’, el beso negro, el ‘sexo D/s’, la feminización forzada, la lluvia dorada, ‘el CB-6000’, el trono de la reina, el Dogging o cancaneo, el Bukkake o acudir a un Glory Hole o ‘pasillo francés’.

El único requisito que se exige es que sea «sensato, seguro y consensuado» (Safe, Sane and Consensual, SSC). Y que sepan follar, claro, pero el 62,4% de las mujeres que abortaron en 2012 tenían como mínimo estudios secundarios y una cierta cultura para saber que la píldora del día después se vende en las farmacias sin receta. Más que reprenderles por interrumpir la vida habría que ponerles a estas parejas unas orejas de burro por gandules. O por comerse la golosina sin esperar 15 minutos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

5 de enero de 2014

Vibraciones

Los Reyes Magos podrían traernos el despertador plano llamado Little Rooster que la chica programa, se pone debajo de la braguita y al día siguiente la despierta con el placer de la vibración. Se vende por Internet en varios colores, a juego con la lencería, para que ellas digan «¡buenos días! con una sonrisa de oreja a oreja», según el inventor.

Un acierto de mucho provecho para ellas, pero que parece que está más pensado para la comodidad de los chicos que no quieren currárselo. Se está perdiendo las buenas costumbres. Y el romanticismo de despertarla a lengüetadas, que yo no sé a dónde vamos a ir a parar. Un sindiós.

Como que la luz vuelva a subir una vez más por el ‘déficit de tarifa’ que es como el coco. «Cómete las lentejas o llamo al déficit de tarifa», le diremos a los niños. Porque este déficit es como el punto G femenino, pero sin darte el gustazo. Imposible descifrarlo y encontrarlo como no metas el dedo en los adentros.

29 de diciembre de 2013

Año renuevo

Ahora que comienza un nuevo año conviene hacer propósito de enmienda y plantearse nuevos y prósperos retos que sustituyan a los que incumplimos el año pasado. Por eso la web WikiHow (cómo hacer de todo), muestra una surtida variedad de consejos que van desde cómo actuar en un velatorio a cómo conseguir un hombre para casarse. Curioso. La mayor parte de lo que dice son naderías y obviedades, pero siguiendo sus consejos yo he llegado a la conclusión de que no le gusto a ninguna chica.

Sus recomendaciones pueden ser útiles, aunque evidentes, porque uno ya sabía que si te cruzas con una chica y se cambia de acera es que no le gustas. Aunque también me lo hacen los políticos y no pretendo casarme con ellos. Soy muy listo y deductivo. Un Sherlock.

A las chicas que buscan marido, para casarse, porque no dicen marido a secas, sino que especifican «para casarse» (podrías estar buscando marido ajeno), les aconseja que sean sexys porque ningún hombre busca para matrimoniar a una buena compañera de piso de estudiantes. Cierto. Los hombres, aunque parezca extraño, buscan una chica con la que hacer cuchi cuchi, aunque sea de vez en cuando. Son muy raros.

También aconsejan sobre cómo aceptar ante tu pareja que te gustan sus pies. Que eres fetichista del pie femenino. Hacerles masajes, decirles que son muy bonitos, etc. Estos fetichistas lo tienen fácil, pero no he encontrado nada sobre cómo hacerle ver que te gusta verla en jarras y con los sobacos depilados. O que te mueres por robarle la lencería, entre otras aficiones ‘fetish’.

Te va a tomar por un raro pervertido, aunque con lo de la ropita interior puedes argumentarle que la modelo Kim Kardashian ha vendido su lencería usada en un rastrillo solidario organizado por su madre (una santa). Un sueño para fetichistas, eso dicen los enterados, pero en realidad no lo es porque una cosa es adorar las prendas de la chica que amas y otra muy distinta las de una desconocida, que es una guarrada. Esto no lo dicen en la web, pero te lo digo yo.

Aunque en la web lo explican todo, ya digo, desde cómo besar al aíre, caerle bien a los niños o cómo comportarte con las mujeres. Esta última pregunta me la sepo, seño. Para caerles bien a las chicas no hay que preguntarles si han aumentado la talla del pantalón, si le han salido cartucheras o si gritan cuando se corren. Les resultas antipático cuando no odioso.

La web también enseña cuestiones muy principales para aprender a actuar como mujer loba, sobrevivir a un tiroteo, abrazarse a sí mismo o cómo actuar en una cita en el cine, es decir, ser educado y no meterle mano a la novia si no estás en las últimas filas. Todo muy útil, como se ve. Pero si ella saca la fusta es que no le gustas. O que le gustas demasiado. O que quiere que no te hagas el remolón y friegues los platos. O que desea que para Reyes y el próximo año le regales un caballo. Adivina.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

Mobusi