Antonio F. Marín

3 de septiembre de 2015

Limpieza de sentinas y cambio de buque (50)

Esta mañana voy retrasado porque hoy es el día elegido para dejar de fumar y he preferido pasar el mono durmiendo. Son las 08.04 y todo va bien pues me estoy tomando el café y controlo bien el mono. Me da envidia tu fuerza de voluntad, me suele decir mi hermanica que es fumadora impenitente. No es fuerza de voluntad, sino control de tu mente. Ya lo hice con la aguja y eso sí que fue echarle huevos. Una vez que sales de eso sales de todo, incluido el amor y su dependencia.

Estoy haciendo limpieza general, quitándole a mi vida toda la cascaruja y el confeti. Y a partir de ahora dejo de ir por cierto sitio. Estoy harto de chicas despechadas que se dedican a putear al prójimo.  Ni yo soy Vargas Llosa ni ellas son la Isabel Presley de Cieza.

Pero no se coscan. Así que al igual que hacía en la Marina cuando algún mediocres me querían joder la vida, la envidia es muy mala, me cambio de destino y me voy a otro buque.  Los muy imbéciles no se percataban entonces de que yo era soltero y libre, y podría hacer lo que me diera la gana. Hasta cambiar de zona marítima en Ferrol, Cartagena o  Cádiz. Ellos, casados y con hipoteca, no se podían mover y se jodían solitos en el mismo sitio aguantando y afiliándose al noble club de los lameculos. Por el pan de sus hijos, claro.

A un español le tocas el 'pan de sus hijos' y es peor que tocarle los huevos. Lo del pan de los hijos sirve para todo: para joder a un compañero para que no ascienda, ir a la huelga o ser un esquirol. Vale para todo, es un comodín que disfrutan algunos para salirse con la suya. El pan de mis hijos puede justificar dar  una paliza o

2 de septiembre de 2015

Ella y el dogging detrás d la policía (49)

Mañana fresca, aunque sé que luego hará calor, como ayer, y así todos los días  hasta que estemos en la frontera del turrón y lo pongan en el Mercadona. Entonces sabremos que llega el invierno y que hay que sacar la ropa. Mercadona es mi guía estacional porque El Corte Inglés ya no anuncia ni la llegada de la primavera, y quizás de deba a que  lo han comprado los chinos, cómo no.

Un vistazo a la prensa y me asombro de que alguien se extrañe de que se reforme el Constitucional para que pueda multar a los que incumplen la ley. Los cazurros independentistas no cumplen las sentencias, como hacemos todos al pagar las multas y ahora por fin parece que vamos a ser todos iguales ante la ley y  van a dejar de descojonarse  de los jueces. Porque era un descojone.

Por qué se extrañan algunos de que el Gobierno quiera hacer cumplir la ley  si juró cumplir y hacerlas cumplir al tomar posesión,  oh, cielos, es que los que lo critican no juraron sino que prometieron como algunos prometen que a principios de año que van a dejar de  fumar. Es la diferencia entre

1 de septiembre de 2015

La traca (48)

Downblouse
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, que dijo no sé quién. Porque anoche me quedé hasta la una para ver la traca y esta mañana me he despertado a las siete. Te sales de la rutina y se va todo al carajo. Ahora tengo que recuperar el tiempo y se me jodido el día. Es que no puede ser: te programas para despertarte, pero el cerebro se rebela y no te obedece porque lo has sacado de su rutina y se rebela.

Y no mereció la pena trasnochar porque  la de este año ha sido muy sosa. Sólo ha tenido emoción al final. En esta temporada no han ido cambiando su velocidad para pillar a los que la corren y ha sido monótona y lenta durante todo el trayecto. Joder, parece que estoy comentado un partido de fútbol. Pues eso, que ni chica ni limoná. Sólo al final le han metido caña y no sé si habrán pillado a algún inocente.

Mientras esperaba me dediqué a mirar por mi serviola a las chicas que pasaban con top para verles desde arriba las tetas. Es decir, el canalillo y los pezones. Se llama downblouse sí, y como es natural es para pervertidos fetichistas. Si ellas anduvieran arriba y yo debajo sería upskirt, es decir, verles las bragas desde abajo, cuando  suben por una escalera, por ejemplo.  Tengo el doctorado en Perversiones y otras actividades obscenas. Y además he escrito miles de relatos sobre estos temas, y más fuertes. Y también he aprendido inglés gracias a mi perversión fetichista. Todos los tíos lo son, aunque yo sea el único que

31 de agosto de 2015

Cómo se extinguieron los caballeros (47)

Hace calor. Es increible pero el verano se resiste a morir y en su agonía hacia septiembre ha recuperado el vigor y se nos ha puesto chulo, se resiste, ha recuperado el color.  Pero estás condenado, cariño. Estos son tus últimos estertores antes de que venga los fríos. Ya tendrás tiempo el año que viene para jodernos.

Que serenidad, que silencio, que tranquilidad. Son las 07.11 y al asomarme a mi serviola he visto pasar de las 9 a las 3 a Juan María Sandoval,  el que trabajaba en el juzgado, mi vecino, que tampoco tira la tolla y, acompañado de otro señor mayor con sombrero,  sube y baja el Paseo porque se conoce que busca el fresquito de la mañana. Mi camarero no ha venido. Lleva retraso. Le voy a poner falta y enviar una carta a sus padres.

Ayer me dieron la tarde con el desfile de ¿carrozas? Pues no sé, pero nunca he visto tanto cutrerio junto (excepto alguna carroza). Una de dos: o van todos borrachos y no se dan cuenta o es que de verdad son cutres. No sé. Y luego la música a todo bafle que repercutía en mis oídos y atronaba de mala manera. Todo muy hortera. A los que estén debajo se les puede romper los tímpanos por lo

30 de agosto de 2015

50 euros (46)

«A mi marido sólo le falta dejar 50 euros en la mesilla», confiesa una señora en Hispanidad.com harta de que su Manolo sólo se acuerde de ella para echar un polvo, pues se conoce que se les ha muerto el amor de tanto usarlo (Rocío Jurado).

España también se nos muere de tanto usarla por aquellos que ‘okupan’ Jauja y pueden ‘prometer y prometo’ todo lo que les pide el cuerpo. Ya nos advertía Pessoa que ‘contentarse con lo que le dan a uno es cosa de esclavos. Pedir más es cosa de niños’.

O de tontos rozagantes con su felicidad de ‘no pensar y cultivar el jardín’, según nos recomendaba Voltaire en su ‘Cándido’. O esos babiecas que niegan que España es el país que más crece de Europa, aunque todavía no nos hayamos enterado, pobres diablos.

Así que yo también soy bobo porque no me lo creo, creía, hasta que he sabido que el absentismo laboral ha aumentado con respecto a los años de la crisis, cuando los trabajadores no se escaqueaban del

Mobusi