Antonio F. Marín

18 de octubre de 2016

¿Ada o el ardor?...

Los hay, como en botica, que no saben vivir en libertad, disfrutarla y degustar hasta los sobacos aquellos ojos verdes. Los hay que anhelan las cadenas, sin saberlo, y quizás por esoAda Colau, anexa a Podemos con ardor o sin ardor,  ha sacado en Barcelona una estatua de Franco sin cabeza para concelebrar el repudio a la dictadura. Claro.  Y unos vecinos le han tirado huevos, faltaría más. No está mal ganar la guerra civil a huevazos, pero el vecindario que se queja tiene razón.

En Austria van a derribar la casa natal de Hitler para construir un hotel en el solar con el encomiable propósito de que  nadie se vanaglorie chulapo de entrepierna, ni esculpa triunfos  en purpurinas y afeites de media mañana. Quieren facilitar que el  nefasto personaje pase al olvido de la historia.

En España no, que lo sepa. En  Spain, que is diferent,   echan de menos al dictador y sacan su estatua para volver a espantarlo aunque  en realidad nunca   lo han luchado y quieren arrogarse triunfos de esquela y metacrilato. Echan de menos la dictadura. No es que con "Franco vivíamos mejor", sino que no pueden vivir sin él, lo necesitan y no saben desenvolverse en libertad porque en realidad son esclavos.

Un algo así como lo de Pablito Bananas cuando se ha opuesto a que el Tribunal Supremo juzgue a Francisco Homs por su macarrada pecho lobo del referéndum pro Catexit. Dice, brama o berrea, según, que es una cuestión política, mientras los jueces argumentan que ha perpetrado  delitos de prevaricación, desobediencia y malversación de caudales públicos en la preparación de la "consulta" del 9N. No sé quién tendrá razón, ni si es culpable o inocente,  pero uno no se explica  por qué se han concedido todos los suplicatorios pedidos al Congreso para juzgar a políticos y ahora no se quiera conceder con el independentista amiguete de Podemos.

En Venezuela el pueblo quiere también una consulta popular para echar al dictador compìnche de don Pablo Bananas y no se permite, no la aceptan, pues consultar al pueblo es bueno pero según para qué y para quién. Que el pueblo hable en Cataluña es chachi piruli pero en Venezuela no,  padre. Los mismos que exigen aquí la consulta la niegan allí.

Es cuestión de perspectiva, se conoce, y la perspectiva es muy relativa, embudo incluido. Podemos debe crear "poder popular" para luchar por los derechos desde la calle, asegura don Pablo Iglesias Bananas Turrión, porque en el Parlamento no tienen la fuerza suficiente para hacer frente a la gran coalición. Mismamente que ocurre en Venezuela. Cuestión de perspectiva que es muy perspectivesca, ya digo.

En Spain exigen  un referéndum y sacan  una estatua de Franco para entretenerse derribando dictaduras a portes debidos.  ¿Libertad para qué?, decía el imbécil asesino de Lenin. Pues para vivir y dejar vivir; para ser feliz sin odios ni rencores;  para enterrar el pasado y dejarlo muerto y bien muerto emparedado entre libros de historia. Para disfrutar de la vida en libertad sin necesidad de tener que odiar a alguien. ¿Lo pillas? Porque se conoce que por ahí anda la cuestión: no saben vivir en libertad y la desprecian. Por eso son más peligrosos que la misma dictadura: la incuban como un Alien a la espera de poder sacarla de paseo.


17 de octubre de 2016

Bob Dylan en busca y captura


A Bod Dylan lo andan buscando los de la Academia (es un decir) para comunicarle que lo han emprejilado con el premio Nobel de Literatura. No lo encuentran, anda huido y quizás no quiera saber de premios lisonjas y hojalatas. Vaya usted a saber. Uno escribió algo de estos hace siglos (allá por 2007), comprende al canta-autor y se apiada del chaparrón que le ha caído encima. Y quizás por eso, no sé,  en mi novela Entretiempo apunté un atisbo de estos tejemanejes, conchabanzas y dudas sobre la paz; sobre qué paz:

...sí, porque porque en esta otra web parece que justifican que el terrorismo surja en algunos países pues, según dicen, estas gentes no tienen dinero para comprar barcos y aviones y tienen que recurrir a él para hacerse valer, para combatir por la justicia, claro, aunque sea un razonamiento falaz que insulta a Gandhi, el apóstol de la no violencia que consiguió acabar con la dominación inglesa y la expoliación de la India sin pegar ni un tiro. Y ultraja a todos aquellos que bregan todos los días contra la injusticia, con la palabra, que nos queda,  y sin tener que matar a niños o adultos inocentes, se supone, claro, porque la revolución francesa nos trajo sangre, guillotina y burguesía. Y la abolición de la esclavitud en Norteamérica se consiguió por medio de la ley pero también con el apoyo de las armas, de la guerra que se conoce que a veces es necesaria porque la libertad se conquista. Y se defiende. Aunque entonces me contradigo, sí, luego existo, porque no conocemos nada más coherente que un paranoico que no duda jamás.
- No sé, pero dicen los expertos que hay que estar con la resistencia y contra el terrorismo.
- De acuerdo, doctora, pero no sé si se refieren a la resistencia cubana contra Castro. O a la del pueblo saharaui. O a la Palestina.
- A la que busca la paz.



- Sí, pero qué paz: ¿la del Nobel de la paz Yasser Arafat o la del también Nobel de la Paz Shimon Peres?; ¿la del Nobel Saramago o la del Nobel Solyenitsin?; ¿la del Nobel Teresa de Calcuta o la del Nobel Adolfo Pérez Esquivel?; ¿la del Nobel Sadat o la del Nobel Begin?; ¿la del Nobel Martin Luther King o la del Nobel Henry Kissinger?...
- Eso es un dilema; pero quién empezó todo esto.

- Pues no sé, pero creo recordar que todo este pifostio comenzó con Caín y con el maldito plato de lentejas porque, efectivamente, al final va a ser verdad eso de que todo ha sido propiciado por al hambre, por la jodías lentejas, joder, joder, he exclamado en la habitación del hotel (...)  Entretiempos (2007)

11 de octubre de 2016

La fiesta nacional catalana o vasca, y la mala reputación

No he usado mucho  Tuiter porque soy de subordinadas y  tengo el coco tan expandido  que no doy para escribir en 140 caracteres. En cualquier caso en ese corto espacio pueden caber las mayores zarandajas e infamias pues si bien estas redes han democratizado la opinión, cierto, también les ha dado a todos  los tontos un megáfono para que puedan decir sus cuitas, perejiles y cosas.

No hay nada más peligroso que un tonto con megáfono. Recuerdo que se pusieron de moda en una feria de Cieza, los vendían a tutiplén  muy baratos y me eche a temblar. Efectivamente: todos los tontos se agenciaron uno y aquello fue un aquelarre. Tuiter es igual que un megáfono de mercadillo. Es cierto que ha contribuido a dejar limpios los aseos públicos, pero a un precio muy caro. Si dijéramos que Tuiter es el nuevo sustituto de los tontos que dejaban sus posdatas en los aseos públicos quizás no haríamos justicia, pero no erraríamos mucho.

A la gente no le gusta que uno tenga su propia fe
Y viene esto a cuento porque un niño que quiere ser torero (hay niños que quieren ser piratas, ladrones, policías, wikingos, puteros o millonarios),  y ha sido condenado a muerte por los animalistas que son capaces de proteger una vaca, como en la India, aunque los humanos se mueran hambre. No entiendo de toros y me da igual que los maten en la silla eléctrica del matadero o en la dehesa, digo, en la plaza, pero si nos ponemos clarividentes no sé por qué hay que proteger a un toro y no a una cucaracha. ¿Hay animales de primera? ¿Hay casta animal? No sé si estos animalistas también aman a las ladillas o las chinches, no me extrañaría, pero yo me corro de gusto al matarlas. Soy un asesino animal. Y sin remordimientos.

Los animalistas arguyen que sus compis  son hervivoros, como las gallinas que  se pasan su corta vida encerradas en unas jaulas del tamaño de una caja de zapatos. Los cerdos también son herbívoros y nadie menta nada del jamón.  Los animalistas de las ladillas, los piojos y las chinches protegen a ciertos animales del sufrimiento, pero no a todos porque tendrían que proponerse a ellos mismos su suicidio colectivo.  No conozco  ningún animalista que no merezca la pena meterlo en un corral.

Uno era indiferente a los toros porque siempre me han atraído más las fiestas fetish o femdom, según, pues me pone mucho ver a un negro mandingo sometiendo a una zorra blanca, pero ante tanto énfasis y cardado festivo con esto de la fiesta nacional,  me he preocupado por enterarme y resulta que ahora me gustan los toros (y el estofado). Los animalistas me han aficionado a la fiesta nacional que hoy se celebra, por cierto, con la deseada ausencia de los Pablitos Bananas, del momento, que andan más preocupados por la fiesta nacional catalana o vasca que por la española.

La patria es la infancia....
Una fiesta comarcal y pueblerina que me la chupa. Lo cantaba Pablo Ibáñez, pero se le ha vuelto en su contra: A la gente no le gusta que, uno tenga su propia fe... cuando la fiesta nacional (la Diada o el Aberri Aguna)... yo me quedo en la cama igual, que la música militar nunca me supo levantar (a mi no me levanta, ni me la levanta,  El Segador o toda ese cancionero populistas y aldeano), pues en el mundo no hay mayor pecado que no seguir al abanderado..., etc, etc, por lo que uno tiene "mala reputación", es decir, que me la chupan los patrioteros catalanes,vascos o el Betis manque pierda ya sean de Pablito Bananas o de los justicieros trabucaires con sotana y desahucios.

Si Berlanga anduviera en las suyas nos dibujaría una caricatura de estos caricatos que con su nueva política, de hace siglos, nos están haciendo amar la de toda la vida. Y si Valle Inclan los retratara ahora habría suicidios colectivos en esta tropa que nos ha traído el festolín de lo palurdo elevado al cubo de la paletada. Son así y hay que tenerles pena. Los pobres no saben más, excepto echarle la culpa de su fracaso a la sociedad. Como todo mediocre que se precie.

10 de octubre de 2016

Bienaventurados los que... menos los del Catexit

Bienaventurados los que todavía se vuelven para mirarle el culo a una chica que pasa, aunque sea una falta de educación, que lo es, porque significa que todavía estás vivo. O que su novio está de viaje. Bienaventurados todos aquellos que no se aprovechan de la debilidad del caído porque no es de buena crianza, aunque la guerra pueda ser la continuación de la política por otros medios, según Carl von Clausewitz (Clausvitch para los amigos).

Quiero decirse que no es no conveniente ni prudente que el PP haga  más leña del PSOE y se niegue a que se salve de sí mismo   al exigirle algo a cambio de su abstención técnica. Después de todo a Rajoy le quedan dos añitos, como mucho, y debería emplearse en buscar un sustituto  sin  amenazar con nuevas elecciones que, obviamente, perjudicarían a los socialistas. No estaría bien visto.

Aprovecharse de esta adversa circunstancia es precisamente lo que pretende Pablito Bananas al que no le interesa que el PSOE se recupere, deje de podemizarse y vuelva a ser el partido en el que muchos confiamos. De caballeros es ser generosos con el débil, con el vencido y sobre todo, con el que necesita ayuda para no caer en el populismo rancio de Sánchez, Iglesias y Cia.

O en el populismo de los abanderados del Catexit que al igual que el Brexit inglés, se van a comer con papapas fritas. Son así de perullos y no hay que hacerles caso o el caso justo que requieren los niños que te amenazan con que no cago, si no le compras más chuches. Pues no cagues. Pues convoco un referéndum. Pues convócalo. Cada tonto tiene su lápiz o su micrófono y los populistas catalanes tienen el chupete de la independencia por lo que parece cruel quitárselo, y  si no cagan, amenazan, que no caguen,  qué quieres que te diga Charles Villa. A lo peor no hay agua en la piscina y te arrepientes como los ingleses. Tú mismo. 

7 de octubre de 2016

Semos, semos cojonudos....

Paseo Ribereño, ayer mismo
Se conoce que se aburren y se felicitan a sí mismos pese a formar parte del equipo de Gobierno. Gobiernan y se congratulan por lo bien que lo han hecho;  no sabemos si se habrán enviado además tarjetas o cestos de fruta. Quizás un ramo de flores. O un ramo de crisantemos para concelebrar la poca vergüenza del PP cuando piden que se anule el juicio de la Gürtel. Si antes eran sospechosos, ahora ya son culpables, presuntos,  porque algo tendrán que ocultar cuando no quieren que se corran las cortinas.

Pero decíamos de lo guapos que semos y lo buenos que son los del gobierno tripartito que nos llevan de excursión y se ponen medallas entre ellos, tuya mía, mía tuya,  pues parece que no tienen abuela, qué dices,  y si patético nos resultan los intentos del PP ciezano por adjudicarse obras ajenas,  más lo es andar falto de cariño y no tener nada que ofrecer, excepto los halagos propios de Narcisos abismados en su fuente sectaria.  Semos; semos cojonudos, como nosotros no hay ninguno. Lo más triste de todo este paripé (los tontos dicen postureo), es que no tienen vergüenza ajena, que no la conocen ni se la espera.




Mobusi