Ahora que viene la Semana Santa (y las procesiones ateas), es tiempo de la cervecita fresca y de plantearse una ligera reflexión, entre tapa y tapa, sobre la teodicea o por qué Dios permite el mal, etc, etc. O por qué permitió que su propia obra lo crucificara (al hacerse hombre), pues él mismo padeció su imperfección debido a su finitud, a que no puede crear helados de calor, por muy Dios que sea. Pero volviendo al asunto del mal, conviene leer antes el cuento de "
Los 12 oficiales" de Mark I. Vuletic, en el que nos plantea la impasibilidad e impotencia de Dios ante la maldad.
El cuento está muy bien planteado, te engaña y te hace ver que Dios o es un hijo de puta que permite el mal o es un impotente que no puede evitarlo (volviendo al socorrido planteamiento de Epicuro y Hume). Pero ante eso, cabe plantearse lo que uno ya tiene escrito