Antonio F. Marín

4 de diciembre de 2016

Tú, entre juguetes


Fuera lleve, pero dentro  juegas  con niños
o como niños,
y disfruto incluso más que ellos al  verte,
al  enjugascarnos junto a ti
aunque ellos  todavía no sepan de su suerte.

La suerte de tenerte
de oler los pétalos de  tu sonrisa,
y saberse protegidos por tu ternura
y  tus mismo entre muñecas y torres del Tetris.

Ojalá fuera poeta para decirte, sin miedo,  todo esto
y más;
mucho más;
como que anhelo jugar contigo,
como haces con los niños,
entre princesas de fresa y caballeros con armaduras de hojaldre
y sin necesidad de mirar a otro lado
que es donde miro,
para esconderme y fingir que no veo
que te miro
a hurtadillas,
como los críos traviesos miran el pastel de la última leja.

3 de diciembre de 2016

La felicidad y la lotería

Dicen los que suelen decirlo, que la felicidad es muy accesible pues todo aquel que no es feliz es porque no quiere y  basta con hacerse el tonto para serlo. La felicidad, como la tontería, esta al alcance de la mano, al servicio de cualquier tacualillo y por eso añaden que es lo más democrático  porque cualquier tonto puede conseguirla. Cualquier tonto puede ser feliz ya sea con un micrófono, una tiza,  un globo, una clase de reiki o capinateando la barra de un bar.

Yo anduve disfrutando unos meses de un globo y  fui feliz. El único inconveniente es que el susodicho se te desinfla y entonces tienes que contratar a uno que te lo hinche (el globo), y resulta que los sindicatos se te ponen farrucos y exigen la equiparación del SMI con el SMA (salario mínimo de inter-profesional y salario mínimo de profesionalidad).

No conozco a ningún tonto que no tenga salario mínimo y una opinión sobre esto o lo otro. La tienen. Y la seguirán teniendo. Los tontos no sólo que opinan los primeros y  cierran filas (lo que yo te diga), sino que  incluso se atreven  con aquello  "a mi me dejaran mandar".


Cada tonto tiene sus recursos y habilidades  para arreglar el mundo. Todavía no he conocido a ningún tonto sin opinión (incluido el que suscribe), pues todos los tontos tenemos nuestra opinión y y al que rechace esas ideas mirificas es tonto del culo y, por supuesto, un fascista. O comunista de arte mayor. Luego el obre tondo se jubila y se ve arrastrado a la más profunda insignificancia una vez perdido el supuesto poder que da la barra. Dan pena.

Tengo material para escribir tres novelas sobre tontos. Pero me ha costado recopilarlos un horror. El hacer cómputo y reglaje de tontos no está bien pagado. Es muy duro, lo advierto. Menos mal que el trabajo ya está hecho. Pro ha sido duro, muy duro.

29 de noviembre de 2016

10 mentiras que todas decimos...

Este comentario tiene  gracia y en cierto modo refleja una parte del teatrillo de las citas y demás circunstancias y ornamentos del "quedar". Así que reproduzco completo el artículo publicado por Carmen Raya en la revista GRACIA porque resumirlo dejaría fuera ciertos matices que son imprescindibles para comprender este cómico acercamiento al mundo de las citas. Y además hay que currar. Así que corto  y pego. De nada.

Sabemos que no lo haces aposta, pero siempre (SIEMPRE) 'adornas' la realidad. He aquí el decálogo de las mentiras más comunes en el mundo de las 'first dates'. “Hola, me llamo María del Carmen”, será la única verdad que saldrá de mi boca en mi primera cita con un hombre. Y tal vez mi edad. Y sí, juzgadme si queréis, pero sabéis que llevo razón y que ninguna pasaría su primer encuentro con un posible futuro algo enganchada a un polígrafo.¿Pasaría algo parecido a esto?

Causar buena impresión y encajar en el rol que se presupone que busca la otra persona nos  suelen llevar a soltar una ristra de mentirijillas (piadosas, siempre piadosas). A nosotras y a ellos, ojo, que tampoco se quedan cortos. Pero ese melón lo abriremos otro día, hoy vamos a repasar el pack de mentiras estándar con el que cualquier buena soltera está más que familiarizada. Una serie de verdades a medias o adornadas, que luego nos encargamos de ir matizando en una segunda cita.

Así pues, pequeñas saltamontes, aquí os dejo las 10 mentiras más utilizadas por una mujer en la


27 de noviembre de 2016

Bienvenidos al futuro: Muere Fidel y llega Trump


"La historia se repite primero como tragedia y después, como comedia" , según dicen que dijo Carlos Marx. Ha muerto el dictador Fidel Castro y llega el presunto matasietes señor Trump,  cuyo único mérito conocido es permitir que su señora vaya siempre en tanga por casa.

Mientras tanto a uno se le muere la gente pues he perdido mi cuaderno-agenda (o me la han birlado) y me he quedado a oscuras. Vuelta a empezar. Borrón y cuenta nueva. No tengo a nadie en agenda porque mi cabeza no admite más que dos números y los dos son mios.  Quiere esto decir que si el siglo XX queda definitivamente atrás, tal y como afirma El País, yo comienzo el siglo a pelo, desnudo y sin nadie en la mochila.

Menos mal que mi colección de fotos fetish las tengo a buen recaudo en la nube por lo que estoy salvado. Todo lo demás es efímero. El que quiera saber de mi que escriba. No le cobro.

22 de noviembre de 2016

Entre cascaruja de difuntos


Deambulo entre cascaruja de difuntos y tontuelos con sombrilla de daiquiri. O peor. Nuria Spert se preguntaba en plan retorico: ¿Enamorarme?...Cómo voy a meter a un señor en mi cama y a compartir baño con él.  Inteligente si   es la señora, desde luego, pero una cuestión es ser inteligente y otra ser un listillo como la carmenada de Podemos que ha aprobado la reducción de jornada de los funcionarios a 35 horas para volver a lo de siempre.   En la Andalucía socialista también, que conste.


No está mal, verdad usted: mientras el país se desangra en una colosal crisis lo primordial para ciertos pares es acomodar a la clase funcionarial que ya goza de trabajo fijo, vacaciones pagadas, cafelitos y Marca tipo Rajoy y un  trabajo más abrigadito aún que el resto de la clase obrera que puede llegar a las 40. La fea burguesía espinosiana ataca de nuevo.. Falta lo de la negra con el abanico, pero todo se rondará. morena. En Spain ni jugamos todos ni se rompe la baraja.

Buenas noches y buena suerte.

Mobusi