Antonio F. Marín

domingo, 21 de septiembre de 2014

Imputación

La palabra más recurrente en España es ‘imputación’. Hasta ahora uno creía que imputar era meter a alguien a puta, pero me confundía con ‘emputecer’ que sí que es meter a puta, aunque seamos serios: la mayoría de los imputados se han emputecido en la cosa pública para sacar dinero fácil hasta que han venido los alemanes a rescatarnos porque son los que pagan Europa y el que paga manda. Los gorrones se ponen en cola. Y además son célebres por su seriedad y fiabilidad: sabes que un frigorífico alemán va a estar años funcionando sin tener que tocarlo.

España no es fiable porque tiene a todos sus ingenieros, emigrados, fabricando frigroríficos en Alemania, mientras otros viven de maravilla en su país de Alicia y aguacate pues los mismos que apoyan el referendum en Cataluña y la desobedicencia civil, exigen la obediencia a la actual ley para elegir al alcalde. Debe de ser una psicopatía política que no asimila que no puedes pedir la ilegalidad de la desobediencia y exigir la legalidad de la obediencia a la actual ley que se pretende reformar democráticamente, sea buena o mala, que eso es otra cuestión y hay que discutirla. Quieren que no se cumpla la ley y también que se cumpla.

Psicopatía política que no nos extraña porque en estos tiempos puedes esperar de todo, incluidos los ‘hipster’ que nos colonizan; otra tribu urbana que uno no entiende porque debo de ser muy conservador pues me gustan las pijas de toda la vida que son muy educadas y no chillan cuando se corren. Aunque si es por amor se hace lo que sea como ha hecho el director de cine Alex de la Iglesia, que se ha casado por la Iglesia cuando es agnóstico, como mínimo.

Dicen que es por amor a su novia y es cierto, pero con esa actitud tolerante demuestra que es inteligente y sabe discernir entre lo principal y lo accesorio. Y el amor no es cursi aunque se lo parezca a todos aquellos que lo aborrecen porque no pueden vivirlo pues están verdes, como las uvas.

Son esnob que desconocen que el amor o es cursi o es de pago. O que el amor es cursi o no lo es. Y lo es, per se, desde Shakespeare a Pablo Neruda pasando por Romeo y Julieta o la canción desesperada. Aunque ellos no lo admitan por miedo a parecer débiles. O chicas poco liberadas. ‘Requiescat in pace’ o ‘requien cantin palo’, para dejar que los muertos entierren a los muertos.

El Papa Francisco anda muy vivo y ha casado a parejas que «vivían en pecado» (según el El Mundo); parejas que vivían juntas o habían tenido un hijo. “Ustedes son los valientes porque tienen el valor de casarse”, les reconoció en el enlace. Yo también soy muy valiente, me lo pido, pero es que no tengo pareja ni para pecar y así no hay forma de que me casen. Difícil, sabe usted, porque creo que soy el único que abre las botellas de champán con alicates. Por razones ebrias, digo, obvias. Y eso que no estoy ni emputecido ni imputado.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

'Azul y sombra' y 'Entretiempo', en El Corte Inglés


Mis dos primeras novelas Azul y sombra (2002) y Entretiempo (2007) están a la venta en El Corte Inglés en versión digital para lectores de eBook y tabletas. El precio lo han fijado ellos, pero es económico.

He comenzado el borrador de la quinta (no hay quinto malo, dicen  en los toros), pero con calma y tranquilidad. El título inicial, de referencia es "Otro día perdido" y trata sobre el paso del tiempo, la lucha contra lo inevitable, los días que se han perdido en tonterías que vistos ahora, con la distancia, han sido naderías insustanciales pero que nos ha costado vida.

Es una novela existencial, reflexiva, sin alardes. La última "La espera se retrasa" ha sido la más comercial de todas. La envíe a la editorial casi sin corregir. Entretiempo es mi novela más lograda técnicamente, la novela de la madurez.

A partir de ahora sólo queda la decadencia y por eso no pienso en florituras técnicas, aunque todavía no tengo muy claro el punto de vista desde el que la abordaré. Si es en primera persona será más personal. Si lo hago en segunda será más lejana, más distante. No lo sé. Lo estoy viendo todo, pero tengo muy claro que hay que cambiar. Todo. Me quedan muy pocos años de vida útil y no quiero desperdiciar ni un segundo en tonterías.

PD.- Quizás por eso me he apuntado en Badoo. Nunca he creído en este tipo de método para conocer gente pero a mi edad ya es imposible hacerlo por los métodos tradicionales. Todos mis amigos están casados y me siento solo, por lo que me gustaría conocer alguna chica de Cieza con la que salir a tomar café o dar un paseo.  No busco sexo. Sólo compartir la soledad y conocernos.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Salud

En Tremonton, (Utah) una mujer no puede mantener relaciones sexuales en una ambulancia porque puede ser acusada de un delito. Se acabó mi 76ª fantasía que consiste en jugar a médicos en un ambulancia. Lo siento, pero he decidido que no voy a pasar mi luna de miel en una ambulancia de Tremonton. Me da pena por su oficina de Turismo, pero han perdido un visitante. Tengo que preguntarle al Monty qué tal en Cieza.

Es que uno es raro, sabe usted, porque no entiendo como España gasta en sanidad por debajo de la media europea, menos que Inglaterra y sin embargo es la sanidad mejor valorada por los forasteros. Los extranjeros que vienen alaban nuestras autovías, la comida, la amabilidad y sobre todo nuestra sanidad. Lo de la ‘amabilidad’ de los indígenas es discutible, pero lo de la sanidad es cierto; tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pese a nuestros políticos. Y pese a la crisis.


martes, 9 de septiembre de 2014

"Otro día perdido"

“Otro día perdido” es el título de la quinta novela que pretendo a escribir. Quizás sea la última. No lo sé. No sé si embarcarme en esta o proseguir la trilogía que comencé con Azul y sombra y Entretiempo, para acabar definitivamente esa historia. Pero tampoco tendría un final feliz, como las otras dos, porque el único final feliz que tiene la vida es la muerte (un poco exagerado)

Me tienta más escribir este nuevo borrador de “Otro día perdido” porque esa trilogía está acabada. No tiene sentido que el protagonista vuelva a Cieza o El Argaz,  para buscar a esa chica porque ya sería demasiada casualidad que la volviera a encontrar. No sería verosímil. Aunque podría volver para buscarla ella y encontrar a otra. Pero no sé. Cada momento tiene su tiempo valga la obviedad. Pero tengo que decidirme antes de que lleguen los fríos y tenga que cambiar al orden y la rutina de invierno. No lo sé, pero lo más probable es que deje la "dilogía" Azul y sombra/Entretiempo tal y como está. Para siempre.

Y empezar la quinta novela. Tengo por delante todo el invierno para escribir el primer borrador de la nueva novela y para eso es fundamental seguir a rajatabla la rutina de “encerrarme”. Una rutina que me encanta, por cierto, aunque la rompa ocasionalmente en “fechas muy señaladas”. Pero eso se acabó también y probablemente no salga ya ni en Nochevieja porque lo cierto es que me aburre salir por salir. Me cansa y ya no me divierto. Debe de ser cosa de la edad, del sentido del ridículo y de que en mis últimas salidas he comprendido algo que me negaba a aceptar (alguien me lo ha hecho ver, aunque él no lo sabe). Se acabaron las salidas. Cosas de la edad.

Supongo que nadie me echara de menos excepto lo que se arrimaban a mí para que les pagara los cubatas, y los litros, a cambio de aguantar a un pesao como yo. Pero es que ni eso me divierte. Si salgo algún día me iré a Murcia porque en Cieza siempre es lo mismo y ya estoy muy visto. Esto me recuerda a ‘fin de ciclo’ y ahora lo que me atrae es “sentar la cabeza”, comerme un cartucho de pipas en el Paseo y hacer lo que hace la gente normal. Pero eso en Cieza es imposible. Para mí.

Ya me dejé el ‘feisbuk’, el ‘tuiter’ y hasta este mismo blog porque hubo un tiempo en el que escribía a diario y ahora sólo lo utilizo una vez a la semana para volcar en él los artículos de El Mirador. Y afortunadamente no tengo móvil ni sé qué coño es eso del ‘guatsap’. Tengo ofertas para escribir en webs y revistas pero aparte de que pagan poco, y mal, estoy cansado del columnismo. Ya veremos si sigo publicando en El Mirador. Aunque se lo prometí al Pando hay que dejar paso a la gente joven (se lo he dicho infinidad de veces), y ya no me divierto como antes pues siempre me he tomado las columnas a chunga y por pura diversión.

Tengo la impresión de que ha acabo un ciclo de mi vida y que viene otro. Empezar de nuevo con ‘Otro día perdido’, pero la cuestión radica en que en la trama argumental tendría que obviar ciertos acontecimientos que han ocurrido en mi vida y que me han marcado. Para bien o para mal. Y no quiero escribir de tristezas o de circunstancias que todavía están frescas y causan dolor. Quizás dentro de unos años lo miraré todo con distancia y será distinto pero por ahora es mejor no menearlo.

No sé cuánto tardaré en terminar este primer borrador porque el anterior de "La espera se retrasa" lo acabé el 15 de febrero de 2012 y luego estuvo años atrancado aunque todo lo que en él ocurre era anterior a esa fecha.

Así que probablemente me ponga con el borrador de la quinta aunque no sea auténtica porque por decencia profesional tendría que meter ciertas cosas que ahora no puedo. O no me atrevo. O no debo. Aunque al omitirlas me engañe a mí mismo. Pero no debo meterlas. Tendré que dejarlas a un lado.

La única certeza que tengo es que se acabaron las salidas “a lo bestia”, porque es una estupidez, aunque en su día era aceptable, normal e incluso lógico. Lo siento por algunos que se “alegraban” al verme, por la cuenta que les traía. Aunque aguantar a un pelmazo también tiene su precio. Supongo que ellos sí que me echarán de menos. Algo es algo.

Así que me pondré con el borrador de la quinta, ‘Otro día perdido’, aunque tenga que obviar y ladear muchas cuestiones que duelen. La otra solución es cruzarte de brazos, pero nunca he dejado de trabajar y no podría estar sin hacer nada. Aunque fuera millonario. Nunca he sido un gandul y siempre he tenido algo entre manos. Lo que ocurre es que al escribir ‘Otro día perdido’ no voy a tener la ilusión que hubiera tenido que tener, va a faltar lo que falta, pero nadie lo tiene todo en la vida.

Cuando empiecen a caer las hojas en el Paseo Ribereño estaré trabajando en esta última, que ya he comenzado, aunque con desgana y sin mucha ilusión. Le faltará lo fundamental. Pero espero que no se note.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ácaros

«Me dan mucho coraje esas tías que tienen novios que están buenísimos y que no dejan que me los folle. Ni siquiera un ratito…: ¡Hay que ser zorra egoísta!»

Esta rabotada no procede de un machista casposo sino de una chica y de su blog ‘parejademalaga’. No sé si serán zorras egoístas pero da igual porque uno tiene el pernicioso defecto de que es fiel, incluso sin novia. Y no es por cuestión moral alguna sino por estricta elegancia pues engañar a tu pareja es una ordinariez. No lo concibo.

Y mucho más después de saber que por muy maniático de la limpieza que seas (que lo soy), no puedes impedir que el 10% del peso de la almohada sean ácaros. Y no está uno para ir a conocer los ácaros de otra. Lo siento, prenda, estás muy buena, pero me quedo con mis ácaros que son míos y conocidos. Los tuyos no me los han presentado. Y no me acuesto con desconocidos.

Por eso voto en blanco, por razones obvias, muy obvias, porque aunque se nos haya aparecido a los pastorcillos el Caudillo de Podemos, voy a seguir votando en blanco por razones todavía más obvias. Es más de lo mismo, es decir, la ‘fea burguesía’ espinosiana, pero esta vez muy cabreada. Aunque en las municipales sí voto a mi querido Vergara del CCCi cuyo partido ha nacido en Cieza y no pasa de la venta del Olivo. Me gusta la gente independiente que no tiene que consultar con ‘Madriz’.

domingo, 31 de agosto de 2014

Cowgirl



La feria se acaba y el otoño se presenta ‘caliente’, es decir, más de lo mismo porque no hay otoño que no sea caliente. Es tradición como las castañas asadas, pero aquí no hablamos de calenturas otoñales sino de cuestiones muy principales porque la web ‘enfemenino.com’ ha realizado una encuesta en varios países (11.000 entrevistas) y ha sacado unas conclusiones desoladoras.

Nos quedamos sin echarnos novia formal pa’ los restos, porque la mayoría de las chicas quieren un hombre alto y de ‘complexión atlética o musculado’. Hasta hace poco preferían la belleza interior y bla, bla, bla, pero ahora resulta que no; que les ponen los ‘pepito-chulopiscinas’ y los cachas de gimnasio.

Las chicas se fijan sobre todo en el rostro, las manos, los pectorales y el trasero, según la encuesta. Y por este orden. Vale. Aunque es un problema peliagudo porque a mí me conviene que se fijen más en mi culo que en mi cara. Salgo ganando. En segundo lugar se fijan en las manos (no especifican si es cuando está dentro o fuera de su braguita). Y luego en los pectorales y el culo. Así que ellas también miran el culo como nosotros. Vamos avanzando en la igualdad.

Del rostro le gustan los ojos, pero para conquistarlas hay que tener con ellas atenciones románticas, aunque no sabemos si es mejor agasajarlas con una poesía o un jamón. Mi experiencia me dice que prefieren siempre el jamón. Con lacitos, eso sí.

Y lo que las vuelve locas de gozo y de dicha jugosa y/o caramelo es una postura masculina muy clásica: cuando el chico sale de la ducha con una minúscula toalla. La cuestión radica en cómo te presentas en el pub recién duchado y con una toalla pequeña. Así no hay manera porque tampoco puedes decirle a una chica que te encuentres por la calle que te acompañe a tu casa porque vas a ducharte. Te va a tomar por raro, aunque luego ellas busquen chicos así para despedirse de solteras.

Tampoco les gustan los chicos sumisos pues se pirran por los que «toman las riendas y tienen claro lo que quieren». No les gustan los calzonazos, los desprecian, pero si tomas las riendas y le dices que lo tienes muy claro y que lo que quieres es echar un polvo se mosquean. Que conste. No se aclaran.

Un acabose, verdad usted, porque la postura sexual favorita de ellas varía en función de cada país. Y te las tienes que estudiar todas ya que las alemanas, francesas y polacas prefieren la del clásico misionero, mientras que las italianas y holandesas prefieren la postura del perrito.

En España y Brasil la preferida es la de ‘cowgirl’ , es decir, cuando ella se sube encima mientras sube y baja y agita un sombrero como si estuviera sobre un toro mecánico. O como si anduviera encima de una bomba como en la peli de Stanley Kubrick, «¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú». Mola. Porque así es ella la que se mueve, la que trabaja, y mientras tanto tú puedes cruzarte de brazos y pensar en el culo de su mejor amiga. Coincidimos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

martes, 26 de agosto de 2014

Yo he venido aquí a hablar de mi gaseosa


Umbral fue a una entrevista a hablar de su libro y yo he venido aquí a hablar de mi gaseosa; del vale para  la gaseosa que me han prometido en Amazon si me dan  muchas estrellas.

Y me he acordado de Ramón Buenaventura cuando decía  que "el  Ulises hoy no se publicaría”. Y tiene razón.  “En un momento en el que se impone la dictadura del lector” –añade-, “reivindico  la libertad absoluta del escritor como la que tuvieron Joyce,  Cervantes, Pruts, Camus, etc”.   

O Henry Miller, añado yo. Hay que escribir lo que tienes que escribir, tanto en columna o libro sin importante las modas, las mojigaterías,  ni qué pensarán de ti porque si no,  te pones a escribir  de espadachines, costureras, espías o misterios de 4º Milenio. Literatura de usar y tirar.  El que más votos  tiene (se puede votar hasta el 15 de septiembre),  es el autor de una novela de zombies, cómo no. 

Pero si la libertad del escritor es sagrada,  también lo es la del lector para no comprarla o leer lo que le salga de los cataplines. Así que nada que objetar y que cada uno lea lo que le hace feliz.  Yo me inicié en la lectura con Emilo Salgari que escribía novelas del Oeste. Pero muy buenas.



Ahora ya no se vende ni Emilio Salgari, ni los cuentos de los hermanos Andersen o Grimm, ni las Aventuras de Guillermo del genial Richmal Crompton cuya colección completa de treinta y tantos volúmenes me devoré en un verano. Son otros tiempos y gustan otras cosas, muy respetables,  porque no soporto los cánones. Ni a los que los establecen. 

Pero yo he venido aquí a hablar de  mi gaseosa, o sea, de mi libro.

Y como os habéis portado muy bien  hasta el día 30 os podéis bajar mis tres anteriores novelas completamente gratis. Más no me deja Amazon.

La actual sólo vale 1,53 euros (no puedo regalarla, aunque el precio es simbólico, obviamente). Para bajaros las gratuitas y la de pago tenéis que hacer lo que pone en estos enlaces de abajo. Sé que es molesto, pero el futuro no es el papel sino los lectores electrónicos. Una una vez comprado el libro os envían unas instrucciones con estos enlaces para descargarlo. Y los enlaces también valen para los tres libros hasta el día 30 de agosto.

Para conectarte y bajarte el libro con red inalámbrica, es decir, dejarlo encendido y que se baje sólo, leer esto: Y la ayuda general para bajártelo según tengas tableta, móvil o lector de eboks, está aquí.
 
Mil gracias de nuevo.