Antonio F. Marín: Socialismo con propina

17 de diciembre de 2007

Socialismo con propina

Que un presunto Gobierno socialista (y de España) lleve ya algunos meses derrochando nuestro dinero en darse publicidad y autobombo, a propósito de las próximas elecciones, debería ser delito en una democracia normalita pero por aquí no lo es porque incluso el ministro de Economía nos encomienda que no dejemos un euro de propina cuando nos tomamos un cafelito y como yo espero a que me devuelvan hasta cinco céntimos de la cuenta, no entiendo qué quiere decir, si su consejo va conmigo pues se conoce que soy un pobre desgraciado, un donnadie, que no puede permitirse el lujo de dejar ese euro de estipendio. Ni hacerse ilusiones, ni dejarse engañar por los efectos ópticos como el de arriba.
Esto de no ser cursiprogre tienen muchos sinsabores, da mucha pesahombre, porque si eres un pobre trabajador, un pobre pensionista, un puto mileurista o formas parte de ese 20% de españoles que viven bajo el umbral de la pobreza, no puedes ir por ahí rumboso repartiendo primas y además te has de contentar con comer conejo en vez de pavo en Nochebuena, según nos aconsejan para llegar a fin de mes, los sobraos de la presunta izquierda que van dejando euros de propina. Esto de los cursiprogres es la monda, chachi piruli, porque no solamente que se van dejando rumbosos unos euros cuando
toman un cafelito, sino que además ganan dinero a espuertas con sus proclamas apocalípticas, como Al Gore, que gasta en luz veinte veces más que una familia media americana y ha multiplicado su fortuna por 50 mientras se emplea de telepredicador de la catástrofe como Antyhony Perkins en la Pasión de China Blue y va por el mundo comiendo pavo de Acción de Gracias porque su avión privado lo permite y con él no va eso del conejo, que además es una ordinariez, cosa de gente inculta.
Es lo que tiene no ser cursiprogre multimillonario de izquierdas, que no puedes dejar propinas, ni comer pavo, ni usar avión que contamina, ni montarte un Las Vegas hortera y de opereta como van a hacer los socialistas en el desierto de Zaragoza, con 32 casinos, 70 hoteles, 232 restaurantes, 500 comercios, un hipódromo, un campo de golf y varios parques que atracciones, por aquello de distraernos y solazarnos antes de la catástrofe del cambio climático. Y con un euro de propina. Y con el conejo de la Loles.

Mobusi