Antonio F. Marín: Olimpiadas y 1.300 millones de Cocacolas

22 de mayo de 2008

Olimpiadas y 1.300 millones de Cocacolas

Corre por ahí una leyenda urbana que dice que la Cocacola es el agua del grifo agitada por Chuck Norris. Y podría ser, porque el presidente de Cocacola ha declarado que mantendrán el patrocinio de los Juegos Olímpicos de Pekín, pese a la represión en el Tíbet y a la violación de los derechos humanos en este país, porque "ningún país es perfecto". Y tiene razón, porque ni Corea del Norte, China o Irán, son perfectos, y sólo tienen ligeras impurezas que permiten que se fusile, ahorque y lapide a unos pobres desgraciados.

Aunque sí deben de ser perfectos los quioscos donde se puede vender una Cocacola y en China, por ejemplo, son 1.300 millones de Cocacolas al día, más de una caja, y no se puede menospreciar la bicoca.Dicen que si los 1.300 millones de chinos saltan al mismo tiempo se podría producir un terremoto, aunque ya se ha demostrado que no, eso dicen, pero no sabemos cómo lo han hecho, la verdad, porque desconozco el procedimiento empírico para simular a 1.300 millones de chinos saltando pues habrán
tenido que calcular el peso medio de un chino, multiplicarlo por 1.300 millones y sacar la masa total que una vez que bote sobre la tierra, pueda o no pueda producir una variación en un sismógrafo.

Me supongo, claro, porque uno de Física sólo sabe, después de acudir mucho al colegio (para repetir curso), que "Boyle Mariotte" no es el nombre de una vedette del destape, sino una ley de los gases ideales que relaciona el volumen y la presión de una cierta cantidad de gas. Sorpresas te da la vida, le dije yo al profesor antes de que me expulsara de clase.

Pero como doctores tiene la Iglesia para las cosas del alma y calibres los mecánicos para las de la tierra, volvamos al asunto del que nos andábamos ocupando en relación con los chinos bebiendo Cocacola, ya digo, porque si hemos quedado en que 1.300 millones de chinos saltando al mismo tiempo no provocan un terremoto, sí sabemos que 1.300 millones de chinos bebiendo una Cocacola provocan un terremoto en las cajas de caudales de la compañía, en la cotización de las acciones y en el cómputo de los dividendos.

Qué son los derechos humanos en comparación con los derechos del libre comercio. Y si hay colusión entre derechos, ya sabemos por la jurisprudencia de Las Vegas que en caso de empate siempre gana la banca. Y después de todo, los presos islamistas de Guantánamo también beben Cocacola, porque la Cocacola es como las pistolas, que tú las fabricas y el culpable es el que las dispara.

Mobusi