Antonio F. Marín: Enhorabuena chicos

27 de diciembre de 2005

Enhorabuena chicos

Otra ración de encuestas: El 89% de las mujeres quiere que su media naranja sea musculoso, según el sondeo que ha realizado Lycos Europe entre 15.000 solteros de toda Europa. Por el contrario para el 74,5% de los hombres la mujer ideal debe ser físicamente normal (o sea, del montón). Y es que mientras los hombres se fijan en su capacidad de síntesis, su cultura, su atractiva personalidad y su agudeza intelectual, ellas, por el contrario, se fijan en los musculitos que llevan el paquete de tabaco en la ajustada bocamanga. Los macarras de discoteca, para que nos vayamos entendiendo. Tú sueñas con una mujer culta, elegante, educada y con mucho dinero que te ayude a cuidar a tus hijos y trabaje para ti, y ellas piensan en un chuloputas de discoteca. Tanto esfuerzo para valorar su belleza interior para que luego no te lo agradezcan. Esas tenemos. Porque los hombres cuando miran a una chica no le miran el culo aunque sea algebraica y logarítmicamente perfecto como el de Tawnee Stone de la foto de arriba, de
verdad, lo juro por Snoopy. Le miran sus ojos de terciopelo y su sonrisa de caramelo.
Y digo “cuando los hombres miran” porque un servidor, aunque es hombre, no suele hacer lo que el hace el resto del paisanaje porque uno está incapacitado para hacer dos cosas a la vez: oírlas a ellas y seguir concentrado en la visión mística su hermoso culo. Tiene razón el anuncio de café de la televisión que denuncia que los hombres no sabemos hacer dos cosas al mismo tiempo. Toda la razón. Yo particularmente no puedo mirar un culo y escuchar lo que dice su propietaria. Me es imposible. Además creo que es una falta de educación desentenderse de un culo y abandonarlo para atender lo que cuenta una intrusa que se ha entrometido en tu relación de amor con su culo. Pide la vez, maleducada y no interrumpas sin pedir permiso. No seas impertinente. Uno es que cuando mira un culo no habla. Yo comprendo que hay gente que lo mira y al mismo tiempo prepara una tesis sobre las Siete Partidas de Alfonso X el Sabio. O que lo mira y da una rueda de prensa. O que lo mira y le abre la puerta a su novia (bueno esto sí). Pero las demás actividades son incompatibles con mirar su culo. La del anuncio tiene razón. Muchísima razón.

Mobusi