Antonio F. Marín: Lolitas disfrazadas de lolitas

21 de febrero de 2007

Lolitas disfrazadas de lolitas

El carnaval ha terminado y a uno le ha entrado la congoja porque ayer vi por las calles de Cieza, mi pueblo, a unas lolitas disfrazadas de lolitas que me conmovieron, aunque también me sorprendieran con sus disfraces porque una lolita disfrazada de lolita es una redundancia. Pero eso ellas no lo saben y por eso se vistieron con minifaldas, se calzaron tacones, se pintarrajearon los labios, se peinaron con coletas y se disfrazaron de ellas mismas; es decir de lolitas adolescentes. A mí me gustan más las lolitas de diario, las que no se disfrazan de lolitas de domingo o carnavales de guardar, porque lo son sin necesidad del énfasis y sin importar ademanes que les pertenecen por su propia naturaleza. Para lolitas con pose ya tenemos a Tawnee Stone como la de la foto de arriba (19 añitos), que es la patrona de las lolitas y a los perversos viejos verdes como un servidor nos gustan más las naturales, las de diario, sin
pedirle prestadas pinturas a mamá. Uno ha envejecido con la única ilusión de saber que a esta edad puedes jugar con las lolitas sin que piensen mal de ti porque incluso ellas te miran con cariño y condescendencia al considerarte sólo como un inofensivo viejo verde con el que pueden jugar a la provocación y la seducción sin miedo y sin tapujos; un delicioso coqueteo que no pueden ejercitar con los niñatos de su edad porque ellos interpretan mal lo que no es más que un inocente juego de seducción y quieren pasar a mayores. Y por eso contigo coquetean sin miedo y encantadas de la vida. Y a mandar que para eso estamos.

Mobusi