Antonio F. Marín: El mundo al revés

1 de junio de 2007

El mundo al revés

Si el PP ama tanto a Navarra, como dice, y no quiere verla en manos del imperialismo nacionalista, lo que tenía que hacer es votar a favor del candidato del PSOE con el fin de que este sea presidente y se evite así el pacto con los nacionalistas (aunque los peperos sean los más votados, sí). Sacrificarse un poco en honor de ese amor a España y Navarra en el que tanto comulgan y profesan, demostrando además que la política no es un quítate tú para que me ponga yo, sino un elegante y caballerosa empresa dirigía al bien común. No lo harán. Prima el partido, aunque digan lo contrario, como también prima el partido en el PSOE cuando dice que la decisión del demócrata Chávez de cerrar una televisión que lo criticaba, es una decisión administrativa, que es lo que dijo Franco cuando cerró el diario Madrid: una decisión administrativa. Joder, con los administrativos. Y en esas estamos. Una calidad democrática que te rilas. No me extraña que la mayoría de los españoles no
confíe en los políticos. No me extraña, ya digo, porque en Cataluña ha votado la mitad del electorado y hace unos meses rechazaron ir a votar para aprobar su propio Estatuto. Los ciudadanos le dicen a los políticos que pasan de ellos y ellos no se dan por enterados, por aludidos, silban y a otra cosa mariposa porque tienen el sueldo garantizado y se la refanfinfla lo que digan los ciudadanos. Así que los políticos son el quinto problema para los españoles y ellos no se enteran o le echan la culpa a los ciudadanos como la candidata a la alcaldía de Murcia que ha declarado que los murcianos no la han votado porque están muy cómodos con la corrupción pues creen que les beneficia. Hace cómplices a los ciudadanos de la corrupción y el que no la vota es un corrupto. Acusa a los ciudadanos de cómplices de corrupción y aquí no pasa nada. Ancha es la huerta del Segura donde ríe una huertana y resplandece de hermosura, etc, etc. Eso en Murcia, claro, que por Polonia otras eminencias han decidido investigar si los Teletubbies incitan a la homosexualidad y además han prohibido un programa por idem, eadem, idem. Un paso atrás, de nuevo, porque la historia se conoce que avanza a trompicones, de salto en salto y de tropezón en tropezón. Pero avanza. A veces incluso al revés de lo previsto.

Mobusi