Antonio F. Marín: Repugnancias e incoherencias. Como siempre.

12 de junio de 2009

Repugnancias e incoherencias. Como siempre.


El Gobierno ha considerado "repugnante" el hecho de que un empresario haya abandonado a un obrero cerca del hospital después de tirar a la basura el brazo que se había cortado, para no dar el cante, pues no lo tenía dado de alta. Y tiene razón (el Gobierno), porque además hemos sabido que el susodicho "empresario" (con perdón), le pagaba 700 euros por 12 horas de trabajo y que también tenía a más trabajadores aherrojados en la misma infamia.

Es repugnante, desde luego, pero también lo es que ni los inspectores, ni los sindicatos, hayan denunciado hasta ahora la situación de los obreros en esa fábrica. Para eso cobran. Porque eso se tenía que saber, alguien lo tenía que saber y no lo ha

denunciado o inspeccionado. La Guardia Civil ha cerrado ahora la empresa, tras la denuncia de CCOO a un juzgado, pero después de la rápida reacción nos tenemos que preguntar qué hubiera pasado si el trabajador no se hubiera cortado el brazo.

Porque lo más probable es que seguirían trabajando todos en la ilegalidad, en esclavitud, ante la impericia de los inspectores de Trabajo y la inopia de los sindicatos (que para eso cobran), porque ha sido el accidente lo que ha hecho moverse a las autoridades. Como siempre. Mucho progreso y tal y tal, pero en España tiene que haber un muerto para que alguien despierte de la siesta, mueva el culo, arregle un bache y cumpla con su trabajo. Como siempre. Como toda la vida del Señor.

Mobusi