
Y para verificarlo han sometido a 98 voluntarios a seis sesiones de rayos UVA que les ha llevado a este espectacular descubrimiento científico. Una revelación tan sensacional que cuando crezca y me haga mayor, me deslomaré a trabajar para mandar a mis hijos a estudiar a esta Universidad. Saldrán muy cultivados. Y con el culo rojo.
O los mandaremos a Cieza, pongamos por caso, donde la derecha nos iba a construir milmuchocientos campos de golf para atar los melocotones con longanizas y al final ni campos de golf, ni riqueza (es el municipio con más paro de Murcia), ni chaleses con jardincito verde y vistas al Cabezo de la Fuensantilla. Aunque nadie debería piarla fachendoso porque los comunistas van a construir en Cuba 12 campos de golf, además de 35.000 villas para
capitalistas extranjeros, porque ya sabemos que lo que no es bueno para Murcia, por ejemplo, si lo es para los comunistas cubanos. «Cuba sí se vende».

Vivimos como europeos con sueldos y proyectos mozambiqueños, pongamos por caso, excepto en Murcia donde algunos corruptos dan campos de fútbol como espejitos mágicos a los ignorantes indígenas del PP que los cambian admirados por terrenos recalificados. Se quedan embobalicados con el espejito prodigioso, mientras el listo hace de las suyas con el cambio de cromos.
Pero es que en Cieza también somos una jartá de listos, unos ilustrados caparras que también andamos de chapuza en chapuza y de ñapa en castaña, como con el fracasado intento de regenerar los márgenes del río Segura que ha dejado además un camino tan estrecho y lleno de cañas que los ciclistas se parten la cara. Es la secular tradición española: si cortas las cañas los ecologistas protestan, pero si no las cortas los ciclistas parece que cruzan el Amazonas.
¿Y si jugamos a la vitud del término medio? Es decir, cortar las cañas que molestan el paso de los ciclistas y viandantes y dejar libre ese resto de cañaveral que además ha sido un fiasco confederal del ‘Plan E’ de 825.000 euros despilfarrados con dicharachero optimismo, porque las cañas han vuelto a salir, pese a los experimentos sin gaseosa para evitarlo. A lo mejor habría que ponerle el culo rojo al alguien. Y no precisamente con el sol.
(Columna publicada en el semanario de papel El Mirador de Cieza)