Antonio F. Marín: Naranjas

23 de febrero de 2015

Naranjas

Dicen las chicas que ellas no son medias naranjas de nadie. Ni medias de nada. No somos propiedad de nadie, añaden encocoradas. Cierto. Tienen razón. ¿Quién quiere la propiedad de media naranja cuando un cuarto y mitad te produce acidez de estómago? O está agria. Probaremos pues el zumo con edulcorantes. Eres mi medio zumo, podríamos decirle entonces a las chicas. Y para beberlo con pajita, por si se nos atraganta.

Quizás lo de las naranjas explique también que ellas te digan «naranjas de la china» cuando las invitas comprobar la comodidad de tus nuevas sábanas de raso. Son muy listas. Tanto o más que el portavoz de IU de Cieza, Saorín, que ha planteado una iniciativa para crear en Cieza una bolsa de viviendas en régimen de alquiler social. Una iniciativa loable que ojalá prospere. Y pronto.

Pero la coalición también ha asumido otras que espeluznan, como la figura del ‘revocatorio’ por lo que si gobierna un alcalde de IU, los militantes del PP pueden recoger firmas (un 20%) y convocar un referéndum en el que con sólo un 51% de votos afirmativos, le darían una patada al alcalde de IU.


Esta ‘políticóla’ populachera-verbenil que nos traen como novedosa, es sólo un plagio de los ‘revocatorios’ de las republicas bananeras, en especial de Venezuela, pues fue inventada por el golpista autócrata Chávez, y es antidemocrática porque ningún papatoste puede torcer mi voluntad cuando le peta a unos cuantos abajo-firmantes, de esos que en la cola se les pega el arroz.

Quieren cambiar de caballo a mitad de carrera recogiendo firmas por el mercadillo semanal. Algunos de IU deben de estar acojonados con los de Podemos y por eso les copian sus propuestas fascistoides boliviarianas de bananas/Logse. Al final va a resultar que todos los que han muerto por traer la democracia a España lo han hecho para que elijamos a los gobernantes en los mostradores de farmacias y charcuterías. Dan ganas de mandarles un revocatorio, es decir, una patada en los huevos.

Como habría que dársela al ingenioso que se le ocurrió cambiar del martes al sábado el desfile de carnaval, porque el pasado lunes de carnaval era día de luto riguroso en Cieza, cuando se suponía que celebrábamos el Carnaval como en Cabezo de Torres, Águilas, por no mentar Cádiz o Tenerife.

Por no sé qué cuestiones de resaca etílica del miércoles y con los buenos propósitos de los que está el infierno lleno, han adelantado el desfile al sábado y se han cargado la esencia del Carnaval (lunes y martes), con el perjuicio a comerciantes y hosteleros como mis queridos Juanico ‘cañilla’ del Tiffany’s o Gabi del Class; ahora en la ya clásica cervecería «La ventana».

Uno ya es viejo y echa de menos el martes de Carnaval, el despiporren, y a la «Sebastiana» que daba alegría, por un día, a los niños y mayores. Se conoce que la vejez me afecta y ya sólo coincido con los «caimanes» de la Guardia Civil a los que siempre he respetado y admirado porque he compartido con ellos la angustia de querer y no poder, porque los políticos te lo impiden. Pero no somos medias naranja de nadie. Ni cuarto y mitad de menos nadie. Que conste.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

Mobusi