Antonio F. Marín: El Gobierno se luce

24 de septiembre de 2006

El Gobierno se luce

Sin ironías, ni coñas marineras (cuál es la coña marinera, por cierto, porque yo he sido marino y no me he enterado de nada). Sin ironías, decía, porque la ironía es una facultad del alma, según dicen, y yo el alma la tengo con goteras. Sin ironías, insisto, porque el Gobierno de Zapatero va a redactar una ley que obligue a todas las comunidades autónomas a ofrecer los mismos servicios por lo que los ciudadanos que no los tengan en su comunidad, podrán ser atendidos en otras que si cuenten con ellos. Eso se llama solidaridad que corrige desigualdades entre unas y otras, pero se podría haber evitado impidiendo que las comunidades ricas reciban con arreglo a su riqueza (como Cataluña en los próximos presupuestos), para evitar algo de tal calibre y membrillo como es que las ricas crezcan geométricamente y que las pobres los
hagan aritméticamente. Ésto creo que viene explicado en la Logse, pero no estoy seguro. Pero menos da un mendrugo de mazapán, decía, y la idea es muy aceptable y recomendable, desde luego. Como también lo ha sido el acuerdo con la Iglesia para que se autofinancie exclusivamente con el dinero de los contribuyentes que marquen la casilla en su declaración del IRPF.

Ahora sólo falta incluir en el impreso la casilla para los sindicatos y los partidos políticos que también maman de la teta, pero sin dar explicaciones como está obligada ahora la Iglesia. A ver si cunde el ejemplo porque la Iglesia presta asistencia social a alcohólicos, "sin techo", ancianos, desvalidos, transeúntes, minusválidos e inmigrantes sea cual sea su ideología, mientras que los partidos y los sindicatos sólo atienden y benefician a los suyos, con el dinero de los demás porque ellos no se autofinancian. Pero han sido dos decisiones del Gobierno muy acertadas, decía, como también lo fue el carné por puntos que ha conseguido que desciendan un 20% las muertes en la carretera. Y aunque es un proyecto que procede de Francia donde ha resultado muy apañaico, el mérito hay que dárselo al Gobierno de Zapatero que se atrevió y aprobó la ley. Porque en este país no es fácil enfrentarse a los automovilistas y él lo ha hecho. Y con muy buena fortuna. Ningún otro Gobierno se había atrevido a hacerlo por miedo a peder votos pues la inmensa mayoría de los españoles tiene coche. Pero Zapatero se ha atrevido, aún a costa de ser impopular, y hay que felicitarlo y congratularse de ello. Muy majo este chico.

Mobusi