Antonio F. Marín: Teléfono para el desfogue

11 de junio de 2008

Teléfono para el desfogue

La nueva ministra de la cosa ha tomado la primera medida para resolver el problema de la violencia machista, ya que la ley no sirve de nada: Un teléfono para que los maltratadores se desfoguen, como antaño las putas servían para que los machos se desfogarán y dejaran a sus virginales mujeres en paz. Todo es cuestión de desfogue. 

Una especie de Teléfono de la Esperanza, pero con peligro, porque en este teléfono no le van a dar ninguna esperanza sobre lo que de verdad él quiere.
- Buenas, que mi mujer es una puta zorra y llamo para cagarme en sus muertos antes de matarla. Y también me cago en los suyos.
- Y yo en los suyos.
- Qué bien se queda uno después de desahogarse.
- Pues nada, a mandar que para eso estamos.


Es triste que tenganos que hacer un chiste de un drama como este, pero, joder, es que te lo ponen a huevo, porque cuando un tío coge la escopeta o la navaja para matar a
su mujer, no le echa cuentas a los números de teléfono. Dónde lo va a pegar, ¿en el frigorífico con un imán?


La ministra ha reculado y ha declarado luego que el teléfono es para resolver las dudas de los hombres sobre la custodia y sobre cómo asumir su paternidad, la corresponsabilidad en el cuidado de sus hijos, etc. Es decir, que nos toman por tontos porque creen que no sabemos recurrir para estas cuestiones al abogado que ha gestionado nuestro divorcio y necesitamos un teléfono de ayuda. Yo voy a llamar para desfogarme de la ministra, con perdón, suponiendo que exista ese teléfono, claro, que bien podrían ponerlo, ya puestos, con el fin de desfogarnos de tanto tonto. Y tonta.

Mobusi