Pero los papis no quieren y por eso han apoyado las reivindicaciones de sus criaturicas; de esos seres horripilantes que comen, cagan, duermen, acarrean libros e incluso practican actividades al aire libre con el botellón. Criaturicas.
24 de noviembre de 2013
Papis
Pero los papis no quieren y por eso han apoyado las reivindicaciones de sus criaturicas; de esos seres horripilantes que comen, cagan, duermen, acarrean libros e incluso practican actividades al aire libre con el botellón. Criaturicas.
17 de noviembre de 2013
Sinceridad
Las parejas más sinceras son, normalmente, las menos felices, según la profesora Marianne Dainton, de la Universidad de La Salle en Filadelfia, que tras diversos estudios ha llegado a la conclusión de que la sinceridad es una gran fuente de insatisfacción, si la llevamos al extremo.
Dainton explica que no todas las mentiras son satisfactorias, pero sí son convenientes aquellas que nos hacen evitar una pelea. Y es cierto. Por eso si la chica te pregunta si la ves más gorda debes aclararle que no, qué va, porque ella te va a mentir a ti con eso de que «sí, he llegado». Dicen que son mentiras piadosas, pero en realidad con trolas muy gordas pero imprescindibles. Yo siempre he mentido mucho y cuando puedo escaparme de casa y me preguntan a las 7 de la mañana si he madrugado para ir a trabajar, siempre digo que sí. O que voy a hacerme un análisis de sangre. Nunca digo que voy a acostarme.
Dainton explica que no todas las mentiras son satisfactorias, pero sí son convenientes aquellas que nos hacen evitar una pelea. Y es cierto. Por eso si la chica te pregunta si la ves más gorda debes aclararle que no, qué va, porque ella te va a mentir a ti con eso de que «sí, he llegado». Dicen que son mentiras piadosas, pero en realidad con trolas muy gordas pero imprescindibles. Yo siempre he mentido mucho y cuando puedo escaparme de casa y me preguntan a las 7 de la mañana si he madrugado para ir a trabajar, siempre digo que sí. O que voy a hacerme un análisis de sangre. Nunca digo que voy a acostarme.
10 de noviembre de 2013
Cepillo

Y te quedas patitieso, ya digo, porque las chicas criaban fama de modositas y ahora resulta que se dan al gaudeamus que da gusto. Como nuestros bienqueridos políticos que son incapaces de ponerse de acuerdo con la Educación (de los hijos de los demás), pues quieren llevarse el ascua ideológica a su sardina.
3 de noviembre de 2013
Basura
Duele, pero hay que aceptar la sentencia pues a estos criminales se les juzgó con una ley que no se puede modificar según el capricho retroactivo. Da rabia, pero no te pueden poner una multa de tráfico, pagarla y que luego cambie el Gobierno y te aumenten su importe. O que te modifiquen las exenciones a las que tuviste derecho.
La culpa de este descamino no es del tribunal de Estrasburgo, que ya ilegalizó a los etarras, sino de los políticos que se negaron a cambiar cuatro veces la benévola ley de la dictadura de 1973. Éramos demócratas ‘de toda la vida’ y estábamos tan agustito con una ley franquista. Cambiar una ley de la dictadura era ‘reaccionario, según Zapatero. No se modificó (en parte) hasta 1995 y tuvimos que esperar a Aznar para que los asesinos cumplieran íntegramente las penas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)