Antonio F. Marín: El silencio

21 de julio de 2016

El silencio

Hoy nada. Silencio. Porque ayer aproveché para ver las pelis que tengo pendientes de ver, de revisar, de volver a ver por si ha cambiado el criterio que tuve de ella la primera vez y ahora las ves con otro punto de vista.  Y una de ellas es El Silencio de Bergman.

El silencio es una  película   que vi hace años y que completa la trilogía sobre el silencio de Dios, su ausencia, su aparente indiferencia ante los gritos de dolor de sus hijos de la Tierra. Bergman era hijo de un pastor luterano y aunque creo que se confesaba ateo, la mayor parte de su obra es una búsqueda de Dios, que no encuentra.

"Quiero creer y no puedo", confiesa un personaje en El manantial de la doncella. Y en Los comulgantes y Como en un espejo (cita de San Pablo) trata de la ausencia de Dios, pero no por no creer en él, sino porque lo  busca y no lo encuentra. Es creer pero sin respuesta. Es amar sin que te correspondan. No era ateo, ateo,  visceral, sino un creyente
 
perdido que no encontraba a Dios. Que no le respondía a sus preguntas. El Séptimo sello es su obra cumbre, muy dura, pero al final aparece una pareja con un bebé que se van a bordo de un carro. Deja abierta la esperanza de que sean San José, la virgen y el niño.

Sus películas no son fáciles de comprender. Son lentas, con silencios, con primeros planos callados. No son para verlas en determinadas circunstancias, sino cuando andas perdido y puedes prestarle atención. Otras veces veo pelis comerciales, según el estado de ánimo, pero conviene repasar de nuevo estas películas que en su día te impresionaron para ver cómo han envejecido. Y esta lo ha hecho bien, muy bien. La mantengo en mi filmoteca particular.

Por de demás nada. Silencio. Que El País anuncie que  WhatsApp tiene un nuevo tipo de letra. Así puedes cambiarla, me la suda. No lo utilizo. Y se me ha estropeado el móvil y no pienso arreglarlo. Me parece un gasto inútil,  superfluo. Un lujo, si me apuran, que disfrutan casi todos para decirse nada. Mejor el silencio, ya digo.

Buenas noches y buena suerte.

Agenda: Nada. Silencio.

Mobusi