Antonio F. Marín

12 de junio de 2012

Cincuenta sombras de Grey, de E.L. James. Editada por Grijalbo



Este libro está causando furor en Europa donde lleva ya muchas ediciones. No lo he leído, no sepo, no contesto.  Pero lo más importante no es que las mujeres lo compren, sino que está escrito por una mujer. Algo está cambiando y parece que ya no da tanto miedo confesar las fantasías. Pero a ver si algun@s no se confunden y saben distinguir entre lo  que es un juego sexual, o una fantasía, y la realidad de carne y hueso.

9 de junio de 2012

Porculeros


Felipe González ha pedido  un pacto de Estado para atajar la «emergencia económica nacional».  Una propuesta algo tardía porque algunos ya lo habíamos  sugerido aquí hace tiempo (08.05.2010).  Pedíamos un  pacto de Estado, pero no  un gobierno de ‘concentración nacional’, como quieren  otros avispados,    para que nos gobiernen  los que han perdido las elecciones. Zapatero se opuso al pacto   en diciembre de 2009, por «diferencias ideológicas» Ahora sí lo quieren.

Pero,  venga,  vale. Un  pacto sí, pero con quién... ¿Con  la mitad de los ayuntamientos catalanes que quieren independizarse?  ¿O con los que pitan el himno en la final de Copa?  «Es que ellos no se sienten españoles», arguyen algunos. Y a eso no se puede obligar, es cierto. “En el corazón no se manda”, me dijo a mi una novia antes de dejarme por un tío cachas con descapotable.

En el corazón no se manda pero en Educación para la Ciudadanía sí se gobierna, o se debería,  porque  pitar  al representante de todos los españoles (ya sea monarquía o república), no es  libertad de expresión,  sino una  ordinariez;  una coz de patán al aire ya se trate del

7 de junio de 2012

El regreso de los muertos vivientes

Con este peculiar nombre anglosajón,  "Huffington Post"ha salido a la calle, digo, al medio digital, es decir, a la web, un periódico cocinado por Prisa que se jacta de contar con "blogueros de calidad". ¿Quiénes son esos blogueros de calidad?...Pues Rubalcaba, Felipe González, González Pons, Llamazares, Gallardón, Cebrián y José Mota (el Tío de la Vara).

¿De verdad se han creído que somos tan imbéciles como ellos? ¿No se han percatado de que la sociedad ha cambiado y que ellos siguen con su mediocre endogamia? Luego dicen que la prensa de papel se va a acabar, no me extraña,  pero esta tropa de carcamales se atrinchera en lo digital para seguir en el machito cuando el papel no se venda ya ni para envolver el pescado.

No se enteran, no se coscan, no viven en la sociedad ni saben por dónde van las tendencias. No acusan recibo de que la los jóvenes (el futuro),  están hartos de todos ellos y buscan otras cosas que ellos, por supuesto, ni tienen ni podrán jamas adquirir por mucho dinero que pongan porque les ocurre como al protagonista de El sexto sentido': que están muertos y no lo saben. Y porque la red no la pueden monopolizar, ni manipular, porque es libre y esta tropa odia la libertad, de los demás. Están muertos y no lo saben. R.P.I. Descansen en paz.

6 de junio de 2012

Twitter y twiterías

Me he puesto a escribir una ocurrencia en Twitter, como siempre, porque sólo lo uso para eso: para chascarrillos muy al borde de la actualidad que no sirven para un post o para una columna ya que son  cosas breves que tienes que colgar en el acto porque si no, cuando las publicas en una columna ya huelen a pescado rancio.

Pero no me cabe la última y paso de recortar, abreviar y dejar los mensajes en telegramas crípticos mal redactados y que no se entienden. Twitter ha triunfado por eso: no es necesario saber expresarse o dar una idea razonada porque no te cabe. Sólo vale y es ideal para meter consignas, eslóganes, tópicos ingeniosos o memeces de la vida cotidiana que sólo le pueden interesar a tu novio/a. Si te quieren mucho, claro, porque

3 de junio de 2012

Listos


Los políticos son una raza de especímenes que sueñan con pasar de su mediocridad de chichinabo al Consejo de Estado, a lo menos, para empollar allí los huevos de los millones que reciben por cresta, digo, por barba. Recuerdo que en el colegio cuando nos preguntaban qué queríamos ser en el futuro, la mayoría respondía bombero, banquero, futbolista, pirata o dependiente de una lencería de señoras (un servidor).

 Pero había uno que decía que quería ser como Churchill. Y como es natural, cuando salía al recreo todos le pegábamos. ¡Mira, este quiere ser como Churchill!, le decíamos mientras le hacíamos el ‘aparejo’ o ‘agarejo’, que es un juego infantil que socializa más que la videoconsola. Nosotros no sabíamos quién era Churchill, pero nos daba igual. Era un listo.

Como los de IU y PSOE que han presentado mociones para que se cobre el IBI a la Iglesia que no pagan Cruz Roja, federaciones de fútbol, SGAE, fundaciones, sociedades gastronómicas o

Mobusi