
A mí esas manifestaciones de camisetas rojas, caras pintadas, toritos de Osborne y demás menaje y ornamentación de la furia española me parece hortera, muy hortera, como el set que su cadena instaló en la Plaza de Colón y donde el horterísimo rezumaba por la piel de los presentadores de Cuatro, sin vergüenza ajena, porque si no conoces la propia, menos aún la de los demás.
Pero si la hinchada española festejando la victoria es hortera, lo que predica Pepito Ramoneda parece más cursi que la ex modelo Nati Abascal vestidita de primera comunión con su camisita y su canesú. Qué quiere que te diga, Pepito: Son las cosas del fútbol, de los españoles que